El marco
Las dos bocas
El cuerpo tiene dos bocas. La primera, la boca digestiva, es la puerta de entrada de la nutrición, la desinflamación y la reparación celular. La segunda, la boca erótica, es el placer, la vitalidad, la conexión sensorial y la soberanía sobre el propio cuerpo.
Cuando la primera está inflamada, la segunda se cierra. Siempre. No es una cuestión de actitud ni de ganas: es que el mismo nervio que gestiona la digestión gestiona la calma y la apertura.
Por eso el programa trabaja las dos, y en un orden concreto: primero se apaga la alarma biológica, después se repara el terreno celular y se desinflama el cuerpo, y solo entonces se rehabilita la capacidad de sentir placer, poner límites y habitar la propia piel.